dilluns, 29 de desembre de 2008

PIZZERIA RESTAURANT MORÉ (AMPOSTA-Tarragona-)

La Pizzeria Moré es uno de aquellos restaurantes que si vas, vuelves. Pedro Moré, el propietario, tiene las manos curtidas por el trabajo de toda una vida y la experiencia necesaria para llevar su negocio a buen puerto. El restaurante no es difícil de encontrar, ya que sé halla en la misma entrada de Amposta según llegas desde el interior de la comarca del Montsià. En él caben diferenciar dos partes: la más antigua, donde la familia Moré tiene su residencia en los pisos de arriba y la moderna, ocupando una parte del bloque contiguo. Las dos partes sé comunican por el interior. La primera sé suele utilizar más para grupos y también atienden los encargos; pero no sirven a domicilio. Entre las dos una especie de recepción donde la mujer de Pedo, Angelita (o Geli) y su hijo Àlex atienden a los clientes cuando acceden al local. El servicio es bastante rápido, pese a tratarse de una pizzería y también esmerado. La mayoría de camareros son chicas y chicos jóvenes que atienden con destreza. Un 4,5. La relación calidad preció es muy buena, 4. La carta la componen ensaladas, tapas, platos combinados, pasta, pizzas y los postres. La valoración de la misma seria 3,5. Habrían de mejorar algunas tapas como los calamares o las patatas bravas que sé nota que son productos prefabricados. En el pulpo a la gallega las patatas son cocidas al horno y aunque no están mal, seria preferible que las cocieran junto con los pulpos. Evidentemente, el producto estrella son las pizzas. Hay más de veinte especialidades donde elegir. Algunas de ellas “marca de la casa” como la Montsià, la Mediterránea y la Geli. En cuanto a la carta de vinos, hay que decir que no es muy “larga", pero bastante variada. Un aprobado: 2,5. La carta de postres incluye helados de marca, pero también otras especialices de la casa y es que Pedro, antes de dedicarse al mundo de la restauración era pastelero. También hay gruta del tiempo. Un 3,5. El ambiente del local es muy bueno y la decoración acertada. Hay fotos antiguas de la familia Moré y algún cuadro original, como el Rebull que cuelga en el vestíbulo de entrada. Un 4,5. Los alrededores no son nada del otro mundo. Está junto a un parque que deja mucho que desear, pero es problema del ayuntamiento.