dilluns, 3 d’agost de 2009

LA FIESTA DEL RENACIMIENTO DE TORTOSA: “EL EXPLENDOR DE UNA CIUDAD EN EL SIGLO XVI”

Toda Tortosa espera impaciente la llegada del mes de julio, cuando el calor más aprieta, para vivir intensamente la Fiesta del Renacimiento. Por unos días se retrocede en el tiempo hasta el siglo XVI, una de las épocas de mayor esplendor de una ciudad que es bimilenaria. Son cuatro intensos días durante los cuales Tortosa se engalana para la ocasión. Puentes, calles y tiendas se llenan de banderas y en muchos lugares, sobre todo en las zonas de las murallas y del casco antiguo, se ambientan con escenarios que recrean la vida cuotidiana de aquella época. La participación de los ciudadanos es indispensable para el éxito de la fiesta. Muchos de los habitantes de Tortosa se visten con los trajes tradicionales del Renacimiento. Desde los señores que vivían en los distintos palacios que alberga la ciudad, pasando por los comerciantes hasta las clases más humildes: artesanos y labriegos. En cualquier momento, desde cualquier rincón de lo que fueron los barrios judío y moro de la ciudad, pero también cristiano se pueden ver actuaciones de músicos, cómicos, prestidigitadores, malabaristas, funambulitas, etc. A parte de los actos que se realizan en recintos cerrados y que requieren el pago de entrada para poder verlos. Entre estos, seguramente los que tienen un mayor éxito son la “Taberna de Enrico”, un espectáculo que se viene realizando desde la primera edición de la fiesta y en el que interviene el grupo local “Quico el Célio, el Noi i el Mut de Ferreries”, el Torneo de las Cuatro Virtudes con caballeros, espectáculos de banderas, etc. La apoteosis final llega el domingo por la tarde con el Gran Desfile de todos los participantes de la fiesta: individualidades, grupos y comparsas. Esparcidos por todo el recorrido, el visitante, encontrará un gran número de tabernas donde poder saciar la sed o calmar el estómago. En muchos de estos establecimientos se ofrecen productos tradicionales y elaborados con antiguas recetas sacadas de lo más recóndito de los baúles de nuestros antepasados. También diferentes mercados donde se pude comprar casi de todo: vestidos, espadas, ballestas, hachas y escudos para que los niños puedan participar de la fiesta, artesanía diversa, plantas medicinales, productos alimenticios, bebidas, etc. No es extraño encontrar gentes de otras culturas ofreciendo sus productos. Tortosa, en el pasado, representó un modelo de convivencia de las 3 culturas que había en la España en la Edad Media. A la hora de destacar sus edificios más emblemáticos, habría que comenzar por la catedral de Santa Maria (siglos XIII-XVI, entre gótica y barroca), los Reales Colegios (siglo XVI; su patio es una joya del renacentismo catalán en la que se pueden ver los rostros de parejas de reyes y nobles esculpidos en piedra), los palacios de Oliver de Botiller (siglo XV), Despuig (la construcción data de finales del siglo XV), Oriol (siglos XIII-XVI –actualmente es la sede del conservatorio de música de la Diputación de Tarragona) y, finalmente, el Capmany, construido en el siglo XVIII y llamado popularmente la “Alhambra” por la reconstrucción en su interior del patio de los leones del palacio de Granada, el convento de Santa Clara (s. XIII), la Lonja (s. XIV, desplazada en 1933 hasta el parque Teodoro González) el Arco de los Romeus (anterior al s. XIV, antigua puerta de la ciudad que se abrió en la muralla romana y punto de origen del Camino se Santiago del Ebro) y por supuesto, el castillo de la Zuda, hoy convertido en parador nacional; el castillo actual es de origen musulmán que se levantó sobre una antigua fortaleza romana. El próximo año la fiesta tendrá lugar del 22 al 25 de julio. Más información en: http://www.festadelrenaixement.org/ (la página viene en catalán, castellano, inglés y francés) También en: http://es.wikipedia.org/wiki/Tortosa y http://www.turismoyarte.com/regiones/catalana/tarragona/tortosa/tortosa.htm